La vida se vive estando presente.
La siguiente historia narra como
tu vida terrenal se enfrenta a instantes siempre desconocidos.
A continuación les contaré una historia de la vida real.
La profesión que elegí, conoce sobre "desarrollos de software" (aplicaciones digitales que suponen
soluciones), hice para una empresa un desarrollo exclusivo, único; por 10 años
consecutivos el programa nunca falló, y brindó grandes beneficios, ¿por qué habría de fallar después de tanto tiempo?, es como
tener un libro en un estante por 10 años y al abrirlo encontráramos que la historia que fue escrita, cambió, ¿es posible?, para una lógica básica, hablo de estas lógicas que todos asumimos o nos han enseñado, podría ser posible.
¡Pues un rotundo No!
Si el libro es manipulado de
alguna forma, o se traslada a un ambiente de estados climáticos cambiantes, hay
posibilidad que el acceso a su lectura se dificulte o sea imposible por su desgaste.
El libro en si no tiene la
capacidad de auto transformarse, pero sí habrían miles de posibles agentes externos
que podrían cambiarlo en su empaque pero no en su contenido.
Pues bien, alguien cambió de
lugar el programa, un computador tiene un medio de almacenamiento que podríamos
llamar “disco”, para no ir tan al detalle, a un sector del disco lo llamamos
“c:” y dentro de “c:” abrimos una carpeta a la cual se le asignó un nombre y dentro de
esta carpeta almacenamos el o los programas que hacen parte de una aplicación o
desarrollo.
Para tener acceso a la aplicación
podemos colocar un “Icono” en el escritorio que conecta y ejecuta la
aplicación, todo esto tiene nombres y direcciones específicas de acceso. Si quieres que te llegue una carta a tu casa, deberás dar con exactitud
tu dirección, si deseas que te llamen a tu celular debes dar el número exacto,
si algo de esto se cambia la carta o la llamada telefónica nunca llegarán a su destino.
¿Me sigues hasta aquí?, bien.
Momentos de vida: Alguien decide
cambiar de lugar la aplicación (es como cambiarte de casa y no informar sobre
la nueva dirección) y este alguien reporta un error en el programa.
Llaman al ingeniero de turno
argumentando que el programa ha generado un error. Lo bonito de mi profesión es
que ella en sí te obliga a saber pensar, qué es saber pensar?, lo
primero que se me llega a la cabeza es, colocar ideas en su lugar correcto.
Llamaremos “usuario” a aquel
individuo que hace uso de la aplicación o programa y que por motivos
personales, nunca te va a decir de qué manera intervino o manipuló el programa y su localización (exceso de confianza, el usuario tenía los permisos del sistema).
Esto se pone muy emocionante, la
adrenalina aflora, ahora tengo la tarea de encontrar la solución y descubrir al generador del error.
Haré un recuento minimalista:
- Le pregunté a
los implicados por las posibles causas del error.
- Nadie
confiesa, ni dan pistas (yo me sonrió internamente).
- Me
gusta cuando debo partir de cero.
- Me pongo la bata de forense digital.
- Hoy ya solucioné
el problema en un 90% y el otro 10% queda agazapado esperando a ser
descubierto.
- Continúo con mi investigación.
- Encuentro la
razón y el culpable, tengo la foto digital y pruebas suficientes, no para
ejecutarlo, solo para solicitarle más precaución y de buena manera crearle consciencia del
hecho.
- Momento de
vida: Aun con las pruebas, el culpable lo niega hasta las entrañas.
- El
jurado lo absuelve.
- Culpable y jurado, me miran mostrándome su complicidad.
- Hoy encontré
el 10% que faltaba por resolver (confirmado, el error fue ocasionado por el usuario).
- Hoy ya la
solución llegó a su 100%.
- Yo fortalecí
mi ser
- y en ellos permanece la mentira, el miedo.
Todo nace y muere en ti, el día
que te vayas, el mundo desaparece.
Bendiciones
Nota: siguieron mintiendo y yo en la playa, no hubo a quien acudir para solucionar
- Le pregunté a los implicados por las posibles causas del error.
- Nadie confiesa, ni dan pistas (yo me sonrió internamente).
- Me gusta cuando debo partir de cero.
- Me pongo la bata de forense digital.
- Hoy ya solucioné el problema en un 90% y el otro 10% queda agazapado esperando a ser descubierto.
- Continúo con mi investigación.
- Encuentro la razón y el culpable, tengo la foto digital y pruebas suficientes, no para ejecutarlo, solo para solicitarle más precaución y de buena manera crearle consciencia del hecho.
- Momento de vida: Aun con las pruebas, el culpable lo niega hasta las entrañas.
- El jurado lo absuelve.
- Culpable y jurado, me miran mostrándome su complicidad.
- Hoy encontré el 10% que faltaba por resolver (confirmado, el error fue ocasionado por el usuario).
- Hoy ya la solución llegó a su 100%.
- Yo fortalecí mi ser
- y en ellos permanece la mentira, el miedo.
