Vanidad: afán excesivo de ser admirado.
Hablar de manipulación es hablar de vanidad, la vanidad es dolor, pues, debes estar en constante no aceptación del cambio físico, en mantener lo inmantenible, procurar que el empaque no se
arrugue, mantener la creencia impuesta por el sistema.
Un salón de belleza es un lugar de tortura, por ejemplo: para cambiar el
color del cabello se utiliza el amoniaco (compuesto
químico de olor desagradable, su uso excesivo puede ocasionar
hiperamonemia).
A las mujeres se les hizo creer que belleza es estar en tacones altos
los cuales deforman sus pies, vestimenta que a veces impide la buena
circulación sanguínea, pestañas postizas, cargar bolsos pesados que afectan sus
hombros, maquillajes que no dejan respirar la piel.
Está claro que hoy no solo las mujeres están sufriendo a causa de la
vanidad.
Una amiga lo definió muy bien, "si vanidad es dolor, no la quiero".
