domingo, 24 de septiembre de 2023

65- Memo


Memo”, esa es la forma cariñosa de nombrar a personas que tienen por nombre "William" o "Guillermo".

Aló, aló.

¿Hola cómo estás?

Te cuento que están conmigo un par de extranjeros, son pareja y cada uno de ellos nació en lugares totalmente opuestos geográficamente.

Ya la descripción hace que la noradrenalina, dopamina y adrenalina salten de alegría y curiosidad por lo que no sé.

Entro en estado introspectivo.

¡Venga y almorzamos!

Doble súper noticia, invitado a almorzar y una gran oportunidad para escudriñar las ideas y pensamientos de estos visitantes.

Ya a esta hora me dirijo a él como “Memo”, con toda la confianza, cariño y agradecimiento, pues de seguro es un ser reencarnado, fuerte como el viento.

También hablamos con ella de Wu Wai, me explicó su significado desde su origen, pues ella respira y conoce el origen, gracias.

Memo”, tiene la sensibilidad del pintor, del fotógrafo, del artista, del que ha trascendido.

Llegamos al centro histórico, yo, en mi forma única, les explico un poco las anécdotas históricas del lugar, podría decir que vamos levitando a medida que las escuchan.

Memo saluda a un vendedor callejero.

¡Hola cómo estás!

Él se dirige de forma amable y familiar a este vendedor, el vendedor levanta la cara y lo mira, pues está sentado en su pequeña butaca al lado de su puesto de ventas de golosinas, y “Memo” con su acento extranjero, le dice: hace 20 años te tomé una fotografía en este mismo lugar, ¿me recuerda?, el vendedor mira a “Memo”, claramente sorprendido, y le responde, no.

Acto seguido, el vendedor habiendo escuchado el acento de Memo, le responde en inglés.

Conversan con la fluidez, es una conversación que se dejó, no hace 20 años, sino hace un ratito, y con alegría nos va contando que justo está leyendo un libro, mientras tanto, continúa sentado en su butaca, gira la cintura y recoge la mochila que está en el suelo, al lado de su caja de golosinas, escarba y escarba entre sus cosas, finalmente saca el libro, algo envejecido por su uso.

Y yo felizmente atento, en modo testigo, dispuesto y en primera fila.

Todo a mi alrededor se ralentiza, veo como este libro, de color azul mugre, va saliendo de su mochila, a esta hora ya nos está hablando como a viejos conocidos, pero para contarnos acerca del libro, utiliza un francés que fluye naturalmente, pues el libro que nos está mostrando, está  escrito en francés y su escritor es ni más ni menos que Michel Foucault.

Ya a punto de despedirnos, “Memo” le dice que en su próxima visita le traerá la fotografía que le tomó hace 20 años, yo les tomo una nueva foto, nos despedimos con un caluroso "merci cher ami".

Seguimos nuestro caminar conversando con todo lo que se nos atraviesa, sea, persona, animal, cosa, etéreo, etc.

Abrazos mi estimado “Memo”, feliz viaje.

martes, 4 de julio de 2023

64 - Pandemia

 


Agradecimientos a lo que corresponda,

¿La pandemia llegó, como una señal más, de que debemos cambiar?

Se dice en internet que en el año 2023 ya somos 7.9 billones de personas.

Esta pandemia nos colocó a todos en un aparente mismo nivel, la pandemia no necesitó ni visa, ni pasaporte, ni preguntó por raza o posición socio económica.

La Pandemia sorprendió a aquellos que evidentemente estaban inmersos en la inmortalidad o lo que es casi lo mismo, manipulados por el sistema (somos todos nosotros), sin embargo aquellos que vivían afortunadamente aislados físicamente, no la sufrieron, como Palaos, Micronesia, Nauru, Kiribati, Tuvalu y Tonga.

Aunque la sufrieron en su economía al no haber turismo, no les llegó este virus, pero Kiribati reportó el virus inmediatamente después del primer vuelo autorizado de turistas.

Estoy en la tarea de observar más, sin cuestionarme, sin ir impetuosamente en busca de una inexistente respuesta, solo confìrmo que el seguir creyendo que la información almacenada en mi cerebro, junto con el algoritmo que la administra, no son la verdad.

Escribiendo en voz alta:

Este algoritmo me dijo que dejara de hacer algo muy lindo que venía haciendo, algo muy musical y valioso, mi amiga también lo escuchó y sintió lo mismo que yo al observar la posibilidad de…

Que las buenas acciones* que nos hacen a los seres humanos conscientes y compañeros, nos contagien a todos.

La vida me acaba de confirmar que mi música sigue…… 

* Que todas mis acciones me beneficien,  y en el mismo instante, al universo, a los que están, a los que no, lo que es y lo que no es.

Agradecido

domingo, 19 de marzo de 2023

63- Pablito 90


Don Pablo, sí señor, “Don”, como si fuéramos de la realeza española o súbditos de la misma, así nos ha obligado la norma desde que me conozco, o mejor, desde que llegué a este planeta, dirigirme a personas mayores, etc., debe tener esta connotación.

A un personaje con un inconsciente complejo de superioridad, se le ocurrió escribir una cartilla o manual de urbanidad, y fuimos tan ignorantes, que nos obligamos a seguirla para aparentar buenos modales y así es con todo.

Ha habido muchos personajes con las mismas ínfulas que han aterrizado en este planeta, no se les puede señalar o culpar de ninguna manera por sus actos, pero que sí, nos han hecho el paso por esta tierra, algo tormentosa, ¡de seguro que sí!

Volviendo a Pablito, lo conocí gracias a mis andares, Pablito cumplió 90 años como terrícola, las primera palabras que me dirigió venían precedidas por la palabra, “Don”, y así fue como tertuliando me narró que a punta de castigos le tatuaron el “MANUAL DE URBANIDAD Y BUENAS MANERAS DE CARREÑO”.

Pablito y yo en este mismo instante logramos comunicarnos naturalmente y sin tatuajes.

Fuimos a almorzar y disfrutamos sin seguir las normas de urbanidad dictadas en 1853 por dicho manual, nos divertimos y disfrutamos de los alimentos de forma alegremente saludable.

Pablito es una persona de campo, de esos miles que a las 4 de la madrugada ya están ordeñando, sembrando o recogiendo la cosecha, me cuenta que se iba descalzo al pueblo con sus zapatos nuevos en la mochila, para que no se le gastaran, ya en la tienda de pueblo se los ponía, mientras tanto los mayores le ofrecían una cervecita y aunque solo tenía 10 añitos, los mayores lo trataban como un hombre, así creció Pablito.

Con Pablito caminamos hasta el pueblo, donde lo esperan sus amigos en “El Pingüino”, así se llama el punto de encuentro, donde goza degustando unas cuantas “politas” como suele llamarse coloquialmente a la cerveza.

Él con sus noventa y yo con los míos.

Pablito tiene un lindo ritual, pide su cerveza y el mesero que ya lo conoce, junto con la cerveza le traen un tenedor, y con la habilidad que adquirió desde niño, destapa la cerveza haciendo palanca, con el tenedor y el dedo índice de su mano izquierda, lo dejo tertuliando con sus amigos y voy a recorrer el pueblo, el pueblo es bonito y sencillamente cálido, casi puedo asegurar que todos se conocen y se llaman por su nombre de pila o apodos.

Ya caminando de regreso a la casa de Pablito, él, inmaculado, impoluto, con paso firme, me va narrando sus historias, el afán, ni ronda por los alrededores, podemos escuchar como crujen las hojas secas que vamos pisando en el camino, recorremos un par de kilómetros, el calor nos abraza, pero ni una gota de sudor.

A sus 90 y con historias enmarcadas en el manual de urbanidad, que no le han permitido reconocer el presente, vamos caminando y programando un nuevo reencuentro para mañana en "El Pingüino”.

Ya han pasado unos meses que no nos vemos, él, en su casa de campo y yo en la ciudad.

Me acaban de contar que a Pablito, a sus 90 años, sus hijos lo llevaron al médico, y como era lógicamente absurdo, el Dr. le prohibió la “polita”, la cerveza y la tertulia en "El Pingüino”, ahora solo toma un sin número de medicamentos, a las 6 y a las 9 de la mañana, a las 12 del mediodía, 9 y 11 de la noche.

Gracias Pablito.

Buen viaje

domingo, 5 de marzo de 2023

62- Vacuidad

 


Cada palabra de cualquier idioma, dialecto, lenguaje, etc. tiene en si misma tantos significados como personas las utilizan.

Yo veo las palabras como simples envases,  en los cuales cada quien que los usa, les introduce lo que quieran, por fuera se ven aparentemente iguales pero al digerirlas saben diferente.

Puede ser el caso simple de la palabra “árbol”, en inglés “tree”, en francés “arbre”, en Quechua “sacha”, en alemán “baum”, por no mencionar aquellos idiomas o lenguas que usan caracteres diferentes a las lenguas romances, etc.

En este contexto no he mencionado como ve, siente o define la palabra "árbol", un indígena amazónico, un esquimal, un habitante del desierto del Sahara, un neoyorquino, o un carpintero.

El latín con su origen Romano es solo una pequeña variante de la forma de comunicación actual, hay dialectos y formas de expresión que nacen exponencialmente a cada instante, como nubes aparecen en el cielo.

En esta era digital, se inventaron los emoticones, pero en este momento no hay caso mencionarlos a no ser que exista un origen etimológico en latín o griego y nos de curiosidad conceptual.

En fin, les cuento que encontré para mí una palabra que me ayuda en el día a día contra el stress, si señores, ella se llama bellamente, VACUIDAD.

Vacuidad: Adjetivo. Que no contiene nada; sin cosas u objetos.

Esta es la definición de un diccionario adquirido en la librería de la esquina, también hay un significado para la psicología, la biblia, el budismo o Wikipedia.

Vacuidad en WikipediaLa vaciedad en un modo de percepción, una forma de ver la experiencia. No agrega nada ni quita nada a los datos de los eventos físicos y mentales. Mira los eventos en la mente y los sentidos sin pensar en si hay algo detrás de ellos.

Yo decidí embotellar, envasar la palabra Vacuidad en la idea Ochiwuwai, que en sí es: no juzgar, no conceptualizar, no suponer, no asumir, dejar que fluya.

Porque cuando yo le dije a alguien, “nos vemos más tarde” y ya me ocurrió, pasaron 9 años para que fuera un hecho.

O cuando alguien te dice, “te quiero”, no sabrás para qué.

Amigos, las palabras también pueden contener olores, sonidos, emociones, tamaños, fuerzas, historias, que en primera instancia solo le pertenecen a quien las dice.

Conversemos contando el significado endémico de nuestras palabras.

Vivir en Vacuidad.

Abrazos



martes, 31 de enero de 2023

61- Origami

 


Un día en el colegio, cursando el tercero de primaria, viviendo esa época en que todo es juego, correr con los amigos, reírnos sin una razón, abrazarnos sin una razón,  tener un mejor amigo, todavía ignorantes con sensibilidad y liviandad absoluta, felices...

Mi compañero de pupitre, con amable espontaneidad me muestra un papel, acto seguido, arma de la nada una linda paloma a la cual, si le tirabas de la cola, se le movían  simultáneamente las alas, solo bastó una vez, para que hoy,  ¿no sé de dónde?, ¿ni cómo?,  puedo repetir esa misma acción  y armar miles de palomas, hasta con los ojos cerrados.

De esta habilidad manual Nacen preguntas, y gracias a gratas conversaciones  con un monje budista (conversaciones algunas sin palabras) y con mi amigo chamán del profundo Amazonas, que me dicen con cariño, mi estimado amigo, vívelo y aliméntate sin conceptualizar.

Ahora todo va más allá del conceptualizado gozo terrenal…

Agradecimiento a mis amadas amigas que me tienen pillado y me siguen sigilosamente, pero a distancia (por si acaso), son tan especiales que hasta me acaban de regalar un libro especializado de figuras de Origami, el libro no solo te enseña técnicas y formas, trae también lindos recordatorios como este: “Continuamente nos esforzamos por llegar lo antes posible al próximo control y rara vez saboreamos el presente. No es otra cosa que tener plena conciencia de nuestros pensamientos, nuestras sensaciones y nuestro entorno a cada instante”.

Yo estoy entrenándome para estar atento a los latidos de mi corazón (estar presente en la vacuidad), y mientras tanto a ese ritmo, nacen figuras de papel con alma, así como está escrito en este manual de vida: “Cuando más medites sobre buenos pensamientos, mejor será tu mundo, y el mundo en general (Confucio)”.

El Origami te lleva de la mano a tu amor propio.

Gracias Amigas de caminatas

Tantas señales que te ayudan a vivir liviano y que con frecuencia ni las vemos.

Gracias y agradecido con mi amigo y compañero de primaria, de pupitre.

lunes, 2 de enero de 2023

60- Devenires


Ese cerro en el horizonte parece una pirámide

Un edificio quedó a medio construir.

Paseando su perro y hablándole.

Tomando jugo de naranja en la esquina del parque.

Muchos comprando licores y cervezas.

¡Limones!, ¡limones!, grita.

La luz del semáforo en amarillo y tocando la bocina.

Luciendo su kurta y su dhoti, un devoto Hare Krishna va caminando.

El aguacate no está maduro y el almuerzo servido.

El paseador de perros los calma con una mirada, son como 20, ellos también lo miran.

Devolvió su pedido por las cebollas y exigió la devolución de su dinero.

Fallecen famosos y los que no también.


En el salón de belleza hay afán.

El pan está recién hecho y huele a llévame.

Se oye un harpsichord, abrazo mi violín.

Los recuerdos salen a dar su paseo, ya son autónomos e independientes.

Sube el salario mínimo, las empanadas están más chiquitas.

No le dan el café que solicitó, le faltó un céntimo.

Las puertas de la tienda ahora abren automáticamente.

Hay un cuidador de carros en la calle.

No hay fila en el banco, hace sus pagos.

Rediseñaron el empaque, pero la calidad de los productos en las mismas.

Va en su patineta eléctrica, se ve libre, liviano y alegre.

Sigue y sigue…

71- Paradoja Poética

                                                              En un constante efímero , una paradoja poética o filosófica, lo único que per...

Que el Sistema no te manipule