jueves, 28 de mayo de 2020

43- Mirador del tiempo

Llamé a esta historia “Mirador del tiempo”, ¿Por qué este nombre?, realmente es el nombre que le di a mi nuevo juguete, y que ahora tengo en mis manos, es un juguete que demuestra con facilidad porque el sistema nos manipula, pero también lo útil que puede ser, lo veo como si fuera un mirador en lo alto de la montaña, casi observo el infinito, observo el allá estando aquí.

Para presentarles mi idea, empiezo contando que de niño y con amorosa facilidad, podía transportarme a estados no terrenales, donde no existía el cansancio, el hambre, el planeta, el tiempo, yo mismo, todo era un juego.

Hoy soy “adulto-niño”, con un juguete fantástico, estos son algunos de sus componentes y características:

 Cámara fotográfica.

 Cámara de video.

 Grabadora de voz y sonidos

 Y muchos más…

A este juguete el sistema lo bautizó, teléfono inteligente; inteligentes se asumen solo los humanos, aunque ellos mismos demuestren lo contrario. 

Un celular, es solo un aparato formado de elementos físico-electro-digitales que reciben órdenes a través de algoritmos, por el momento veo a este aparato como un juguete muy versátil.

Con el “mirador del tiempo”, puedo en un instante congelar el presente, y en el mismo instante ver cómo llega un futurito, y mientras tanto, el presente se descongela yendo hacia el pasado; con mi nuevo juguete me he vuelto coleccionador de pasados, me estoy dando cuenta que el pasado, presente y futuro son tan etéreos como el Bosón de Higgs.

Ellos están a mi disposición.

Al día de hoy ya he tomado miles de fotografías, miles de videos y muchas grabaciones de voz, pero poco a poco me fui dando cuenta que era más que un juguete, a los juguetes los he mirado siempre como un divertido distractor, que cuando cumplen su ciclo, ellos se quedan en estado de hibernación, con el celular es diferente, ya no lo abandono, ni él a mí, me da la sensación de que es una muy buena herramienta con la que puedo aprender muchas cosas.

Miro este aparato y le digo, de hoy en adelante serás mi buen “Sancho”.

El "mirador del tiempo” puede tener muchas formas, en este momento, puede ser el álbum familiar, no como los del pasado, con sus pastas de madera, recuerdo que nos reuníamos con amigos y familiares a tomar las onces, mientras mirábamos las fotografías, que por cierto, eran en blanco y negro, nos divertiamos mucho, lo mejor era que estábamos todos, en familia y las risas me tocaban.

Me estoy viendo cuando tenía dos añitos, ¡que maravilla!, observo que mis ojos siguen mirando de la misma forma, con alegría y asombro por la vida.

Hoy recorro en detalle las fotografías en mi celular y tengo que decir, que no recuerdo nada.

Las fotografías y mucho mas estan todo el tiempo a mi disposición.

En este acto de observación, nació esta idea, esta historia.

Me parece que para el ejercicio de compartir y desarrollar esta idea a través de esta historia, debo moverme en el tiempo lineal,  más en el ahora.

Dando un salto cuántico, ya estoy aquí y en el ahora, con mi celular de última generación, y el álbum fotográfico familiar con pasta de madera, que acomodo cuidadosamente en una repisa, donde hay varios de su misma especie, insisto sobre mi celular, ¡qué maravilla de juguete!

Me sonrió secretamente, cuando pienso que hay quienes sugieren o asumen, que dentro del celular habita todo lo que ven en él, como sí en esta cajita que parece ficción, se guardaran físicamente las fotos, las canciones preferidas, los videos y el ansia por obtener infinitos “likes”.

Cada vez somos más ignorantes.

Con la misma mirada y curiosidad de mis dos añitos, ya descubrí que en el celular hay algo llamado aplicaciones (app = software que resuelve tus necesidades), encuentro una en particular, esta permite grabar no solo mi voz, sino cualquier sonido que se presente en mi entorno, salté de alegría, y desde ese mismo instante dejé de tomar notas en conferencias, eventos, charlas, etc., acto seguido, grabé cuanta vaina se me atravesó, así soy yo, un niño con un juguete nuevo, ¡guau!, me sentí como si estuviera en el Enterprise, con el capitán Kirk y el Sr. Spock, pude darme cuenta que realmente podía observar el pasado desde el ahora y el aquí, podía ver el allá.

Y así fue como fui descubriendo con este juguete un sinfín de juegos, otras “apps” que estaban a mi disposición, a un click, encontré que además de grabar sonidos, podía tomar videos de las mismas conferencias, eventos, charlas, etc., y cuando lo hice, realmente la sensación fue única, indescriptible, al rato ya estaba viendo los videos con emoción trémula, fue como abrir una ventana y observar el allá, realmente estaba alucinando, estar en el aquí, viviendo el allá.

Este juguete me permitía ver, escuchar, observar el pasado, repitiendo, repitiendo, repitiendo, adelantando, atrasando, deteniendo cada instante, sin ningún tipo de restricción, también podía ver el video a velocidad lenta o rápida, acabo de descubrir que también puedo editarlos, pero decidí calmar mi alegre ansiedad, he ir poco a poco, ¡Ufff!

Tengo que mencionar cariñosamente que los libros, revistas, y similares son juguetes que me transportan también (estoy hablando de aquellos que te dejan ir y venir).

En 1979 había hecho grabaciones con mi walkman, pero la experiencia no fue consciente, pero en esta ocasión, pasó algo sublime, ¡oh sorpresa!, escuché mi voz por primera vez de forma consciente, y me dije, ¿Quién es este?, igualmente pasó, cuando me vi en mi primer video.

En ese instante todo cambió, me vi, me escuché y me reconocí. Ahora veo con más claridad mi estado de solitud.

Esta experiencia no solo la forman imágenes, palabras y hechos, también está lo que no veo, lo que no se, tendría que escribir un libro, de esos de más de mil páginas.

Fue un renacer, comencé a ver y sentir de otra forma, claro que también vi a otros, a familiares, a amigos, lugares, hasta políticos en lo que llamamos redes sociales. Los vi diciendo y haciendo cosas.

Mi observación me llevó a cambios en mi entonación de voz, en mis palabras, en mis gestos, en mi actitud, empecé a escucharme, a quererme más, a ser testigo; qué gozo, qué liviandad.

La experiencia me ofrece vivir y reconocer los cambios.

Agradecido

Por favor ten  un muy buen y adecuado uso de tu celular, que no te esclavice.


miércoles, 13 de mayo de 2020

42- ¿Por qué sigues lo que sigues?

  • ¿Eres un seguidor en un mundo de seguidores?
  • ¿Sigues una religión?
  • ¿Sigues al amigo?
  • ¿Sigues la serie?
  • ¿Sigues el último modelo de algo?
  • ¿Sigues la nueva tendencia?
  • ¿Sigues al influenciador?
  • ¿Sigues a algún personaje?
  • ¿Sigues al pastor de barrio?
  • ¿Sigues al bestseller?
  • ¿Sigues un partido político?
  • ¿Sigues al político redundante-mente sofista?
  • ¿Sigues con fanatismo algún deporte?
  • ¿Sigues a un chef?
  • ¿Sigues una moda?
  • ¿Sigues un imaginario?
  • ¿Sigues a los que siguen?
  • ¿Sigues y eres IA?

Hace unos días entrevistaron a una persona que tiene seguidores y que a su vez él sigue a un ser superior, y dijo: “he decidido dejar de seguir y pertenecer a esta institución donde siguen a este ser superior, para seguirlo por mi propia cuenta y sin intermediarios”, acto seguido, confesó que ahora que no está en dicha institución, acaba de descubrir que hay que pagar con dinero por las cosas como: los servicios públicos, la administración del edificio, la alimentación, el vestuario, la invitación a la amiga, etc. mejor dicho; que desde el mismo instante que tomó dicha decisión, tendría que conseguir el pan con el sudor de su frente o mirar cómo logra que sus seguidores lo hagan por él.

En la tarde salió y se compró un reloj, auspiciado por sus seguidores, quienes a su vez le pagaron las correspondientes indulgencias.

Si sigues algo externo, tenlo por seguro que tendrás que pagar por eso y el precio será exagerado.

La pausa.

miércoles, 6 de mayo de 2020

41- Me siento atacada por tus palabras

Ego vs Consciencia

Nos pusimos de acuerdo para tomar un tentempié, aclaro que lo hicimos en un café francés, donde el chef la saludó de beso en la mejillas, “baiser sur les joues”, como se diría en francés, nos sentamos y empezamos mirándonos con amor intenso, como cuando éramos unos adolescentes, unos bellos cachorritos que corríamos, saltábamos, reíamos y no teníamos idea por qué ni, para qué, pero era energía pura y desbordante.

Ella me cuenta de su viaje por África, de su estadía en el país donde nació la raza humana, acto seguido me muestra sus maravillosas fotografías, donde ella sobresale como diosa entre tribus y paisajes milenarios, yo la observo y la vuelvo a observar, la escaneo detalladamente, mientras tanto aparece, obvio que sin invitación, mi pasado sentado a mi lado queriendo pedir un café, con uno de estos panecillos franceses, porque el pasado no existe como todos creemos, el pasado siempre está presente para cuando lo quieras utilizar.

En este momento el pasado me pasa el brazo por el hombro y la miramos en silencio, con atención lejana, como perrito velando por un bocado, ella es una mujer muy atractiva, hermosa.

Yo que suelo distraerme con facilidad, o debería decir que rara vez pongo atención, comienzo un diálogo con mi pasado y empiezo a dibujar mi opinión de este presente con ella, ella me recomienda un pastel francés y yo asiento imaginándolo deliciosamente, mientras tanto el pasado me dice que mejor sería un tamal con chocolate y queso, pues ya se asoma el hambre, en ese mismo instante aparece la mesera trayéndonos el café y el pastel, y el pasado algo indignado me da su opinión, pues el tamaño del pastel es ni más ni menos muy similar a una degustación de supermercado, de seguro me lo comería de un solo tajo, dice, ¿pero quedaría mal visto?, me río de mis íntimas ocurrencias con mi pasado, hasta me llego a preguntar, ¿Qué hago allí?

Bueno, ya de regreso de mi viaje imaginario en compañía de mi pasado y le digo a ella que el café y el pastel están suculentos, y en verdad estaban muy en su punto,  esperando que no se haya dado cuenta que no he estado presente por los últimos 10 a 15 minutos, en mi elucubración aparecieron opiniones en las que se cree que ella puede estar hecha del mismo elemento que la realeza o de algún elemento con forma de un contenido seudológico fantástico.

Atrevidamente, pero con una supuesta autorización dada por nuestra persistente amistad, y como bestia acechando a su presa, le lanzo un sartal de opiniones que nada que ver con la historia africana, pero sí, acumuladas y almacenadas en vivos encuentros. 

Acto seguido, ella con ese rostro de eterna juventud, me mira y me dice; “siempre que me hablas me siento atacada por tus palabras”, y yo quedo como cuando uno cree que ya enganchó con el tema de la película, pero en ese preciso momento sale un letrero en la pantalla que dice, “Fin”.

Mi pasado me quita el brazo del hombro, como diciendo eso no es conmigo, se toma el último sorbo de café y desaparece, pedimos la cuenta y la llevo a su apartamento localizado en "Sur les hauteurs d'Orli". 

Ya de regreso a mi apartamento me digo, ¿Qué pasó?, y mientras tanto no dejo de reírme de lo bonita e inesperada que es la vida, inesperada por no saberla abrazar. 

Que gran regalo me acaba de dar la vida, recibo con alegría el testimonio de mi amiga y de inmediato me invito a la reflexión. 

En mi soliloquio canalizo un pensamiento; que las ideas no tienen dueños, son entes transformadores, una idea no tiene el poder de atacar a nadie en sí misma, la idea es huérfana de ego.

Las opiniones por el contrario si tienen un dueño implícito, y ese dueño se cree dueño en sí, aunque se le haya implantado la tal opinión en una propaganda o noticiero de televisión.  

Acabo de ver y sentir que mi estimada amiga se sintió atacada con toda razón por mi opinión, porque se la entregué como verdad absoluta, y en ese estado, nunca vi a mi amiga, solo vi mi opinión, solo se la entregué como si fuera una carta certificada, un mensajero sin mensaje. 

Doy gracias porque mi alma se regocija de que el personaje que entregó esa opinión ya se transformó, y ya no se irá de viaje mientras tiene la oportunidad divina de compartir con otro ser.

No soy dueño de ninguna opinión, ni de absolutamente nada.

Procuraré compartir  ideas para ser transformadas para bien de todos, toditos.

Nunca más distraído.

Gracias a los que escuchan, abrazos.

 

 


71- Paradoja Poética

                                                              En un constante efímero , una paradoja poética o filosófica, lo único que per...

Que el Sistema no te manipule