Llamé a esta historia “Mirador del tiempo”, ¿Por qué este nombre?,
realmente es el nombre que le di a mi nuevo juguete, y que ahora tengo en mis
manos, es un juguete que demuestra con facilidad porque el sistema nos
manipula, pero también lo útil que puede ser, lo veo como si fuera un mirador
en lo alto de la montaña, casi observo el infinito, observo el allá estando
aquí.
Para presentarles mi idea, empiezo contando que de niño y con amorosa
facilidad, podía transportarme a estados no terrenales, donde no existía el
cansancio, el hambre, el planeta, el tiempo, yo mismo, todo era un juego.
Hoy soy “adulto-niño”, con un juguete fantástico, estos son algunos de sus
componentes y características:
Cámara fotográfica.
Cámara de video.
Grabadora de voz y sonidos
Y muchos más…
A este juguete el sistema lo bautizó, teléfono inteligente; inteligentes se
asumen solo los humanos, aunque ellos mismos demuestren lo contrario.
Un celular, es solo
un aparato formado de elementos físico-electro-digitales que reciben órdenes a través de
algoritmos, por el momento veo a este aparato como un juguete muy versátil.
Con el “mirador del tiempo”, puedo en un instante congelar el presente, y
en el mismo instante ver cómo llega un futurito, y mientras tanto, el presente se descongela yendo hacia el pasado; con mi nuevo juguete me he vuelto coleccionador de pasados,
me estoy dando cuenta que el pasado, presente y futuro son tan etéreos como el
Bosón de Higgs.
Ellos están a mi disposición.
Al día de hoy ya he tomado miles de fotografías, miles de videos y muchas
grabaciones de voz, pero poco a poco me fui dando cuenta que era más que un
juguete, a los juguetes los he mirado siempre como un divertido distractor, que cuando cumplen su ciclo, ellos se quedan en estado de hibernación, con el celular es diferente, ya no lo abandono, ni él a mí, me da la sensación de que es una muy
buena herramienta con la que puedo aprender muchas cosas.
Miro este aparato y le digo, de hoy en adelante serás mi buen “Sancho”.
El "mirador del tiempo” puede tener muchas formas, en este momento, puede ser el álbum familiar, no como los del pasado, con sus pastas de madera, recuerdo que nos reuníamos con
amigos y familiares a tomar las onces, mientras mirábamos las fotografías, que
por cierto, eran en blanco y negro, nos divertiamos mucho, lo mejor era
que estábamos todos, en familia y las risas me tocaban.
Me estoy viendo cuando tenía dos
añitos, ¡que maravilla!, observo que mis ojos siguen mirando de la misma forma,
con alegría y asombro por la vida.
Hoy recorro en detalle las fotografías en mi celular y tengo
que decir, que no recuerdo nada.
Las fotografías y mucho mas estan todo el tiempo a mi disposición.
En este acto de observación, nació esta
idea, esta historia.
Me parece que para el ejercicio de compartir y desarrollar esta idea a
través de esta historia, debo moverme en el tiempo lineal, más en el ahora.
Dando un salto cuántico, ya estoy aquí y en el ahora, con mi celular de
última generación, y el álbum fotográfico familiar con pasta de madera, que
acomodo cuidadosamente en una repisa, donde hay varios de su misma especie,
insisto sobre mi celular, ¡qué maravilla de juguete!
Me sonrió secretamente, cuando pienso que hay quienes sugieren o asumen,
que dentro del celular habita todo lo que ven en él, como sí en esta cajita que
parece ficción, se guardaran físicamente las fotos, las canciones preferidas,
los videos y el ansia por obtener infinitos “likes”.
Cada vez somos más ignorantes.
Con la misma mirada y curiosidad de mis dos añitos, ya descubrí que en el
celular hay algo llamado aplicaciones (app = software que resuelve tus
necesidades), encuentro una en particular, esta permite grabar no solo mi voz,
sino cualquier sonido que se presente en mi entorno, salté de alegría, y desde
ese mismo instante dejé de tomar notas en conferencias, eventos, charlas, etc.,
acto seguido, grabé cuanta vaina se me atravesó, así soy yo, un niño con un
juguete nuevo, ¡guau!, me sentí como si estuviera en el Enterprise, con el
capitán Kirk y el Sr. Spock, pude darme cuenta que realmente podía observar el
pasado desde el ahora y el aquí, podía ver el allá.
Y así fue como fui descubriendo con este juguete un sinfín de juegos, otras
“apps” que estaban a mi disposición, a un click, encontré que además de grabar
sonidos, podía tomar videos de las mismas conferencias, eventos, charlas, etc.,
y cuando lo hice, realmente la sensación fue única, indescriptible, al rato ya
estaba viendo los videos con emoción trémula, fue como abrir una ventana y
observar el allá, realmente estaba alucinando, estar en el aquí, viviendo el
allá.
Este juguete me permitía ver, escuchar, observar el pasado, repitiendo,
repitiendo, repitiendo, adelantando, atrasando, deteniendo cada instante, sin
ningún tipo de restricción, también podía ver el video a velocidad lenta o
rápida, acabo de descubrir que también puedo editarlos, pero decidí calmar mi
alegre ansiedad, he ir poco a poco, ¡Ufff!
Tengo que mencionar cariñosamente que los libros, revistas, y similares son
juguetes que me transportan también (estoy hablando de aquellos que te dejan ir
y venir).
En 1979 había hecho grabaciones con mi walkman, pero la experiencia no fue
consciente, pero en esta ocasión, pasó algo sublime, ¡oh sorpresa!, escuché mi
voz por primera vez de forma consciente, y me dije, ¿Quién es este?, igualmente
pasó, cuando me vi en mi primer video.
En ese instante todo cambió, me vi, me escuché y me reconocí. Ahora veo con
más claridad mi estado de solitud.
Esta experiencia no solo la forman imágenes, palabras y hechos, también
está lo que no veo, lo que no se, tendría que escribir un libro, de esos de más de mil
páginas.
Fue un renacer, comencé a ver y sentir de otra forma, claro que también vi
a otros, a familiares, a amigos, lugares, hasta políticos en lo que llamamos
redes sociales. Los vi diciendo y haciendo cosas.
Mi observación me llevó a cambios en mi entonación de voz, en mis palabras,
en mis gestos, en mi actitud, empecé a escucharme, a quererme más, a ser
testigo; qué gozo, qué liviandad.
La experiencia me ofrece vivir y reconocer los cambios.
Agradecido
Por favor ten un muy buen y adecuado uso de tu celular, que no te esclavice.