lunes, 23 de agosto de 2021

48- Feliz Relacionamiento

 


Si eres un Procusto, académico o intelectual, de seguro ya estarás viendo que en mi historia, la gramática, ortografía o normas no cuadran en tu ignorante realidad social, sin embargo estas amorosamente invitado a continuar.

De hecho WORD, el programa diseñado por Microsoft, ya me está corrigiendo, a su manera, que no es la mejor.

Les cuento que yo cree este espacio para contarle a mi amigo historias y que él las pudiera leer todas las veces que quisiera y así pudiera recordar el presente, aquí narro todo lo que iba viendo, observando, testimoniando, etc. Mientras esto pasaba y pasa, llegan segundos nuevos, (realmente todo es nuevo y viejo) infinitos universos, finitos terrenales (pasadotes).

Los finitos se transforman en infinitos, como la semilla que ya no es semilla y ahora es árbol, el árbol con sus frutos y los frutos entregando muchas semillas…

¿Quién pensaría en acumular infinitos?, hoy muchos seres lo hacen, ¿Quiénes?

Los mismos que permanecen en la “Rueda del Hámster”, (piensa que está avanzando y no se ha movido ni un milímetro) de hecho mantener como mascota a un hámster o cualquier ser, es ya una aberración autorizada por el sistema (sistema: humanos desde la creación), como aquellas culturas milenarias que se siguen auto flagelando y ordenaron a su muerte terrenal ser sepultados con sus joyas, servidumbre, likes…

Hoy en pleno siglo XXI no ha cambiado nada y por el contrario se mantiene la tradición con otros matices.

¿Qué es lo que no nos permite ver lo obvio?

Lo obvio es que todo se interrelaciona, aunque todos seamos mundos diferentes, juzgamos al otro asumiendo que su diferencia es perjudicial, sin vernos a nosotros mismos.

¿Cómo avanzar en lo infinito y lograr la transformación consciente?

Viéndonos a nosotros mismos en el otro, sin ver al otro como ser independiente, sin juzgar.

¿Te has preguntado cuál es tu felicidad?, ¿Qué es la felicidad?, la felicidad es algo interno de cada ser, es lo mejor de sí mismo que compartes con otros.

Llegará el momento de la interrelación, en ese momento todos tus actos beneficiarán al universo y a ti mismo.

No habrá preguntas.

Nota: La metáfora la pintas tú

viernes, 16 de abril de 2021

47- ¿Cómo protegerme de mi mismo?


¿Cómo protegernos de nosotros mismos?

¿Cómo tomar acciones sobre algo que desconocemos?

Hay infinidad de elementos que ignoramos de nuestra vida cotidiana; hoy descubrí algo que es aparentemente muy lógico, dejé por días una copa de vidrio con agua, esta agua fue tomada de la llave del lavamanos, se nos ha dicho en mi ciudad que nuestra agua es muy pura y que la podemos beber sin reparos, hoy observo después de días que el agua de la copa ya se evaporó, pero en el fondo de la copa quedó algo, un sedimento arenoso, parece como cuando pones mucha azúcar a tu café y luego de tomártelo, aparece en el asiento del pocillo, azúcar sin disolver.

¿Qué clase de residuo quedó después de que se secó el agua?, ¿En qué proporción tomar de esta agua a diario o en los alimentos que preparas te causan daño?

Lo desconocemos, pero sin embargo es un hábito regular, de esta forma existen infinidad de cosas que hacen nuestra vida y no encaramos por ignorancia (nuestro personaje esclavo).

Quiero mencionar lo siguiente, ¿De qué manera las matemáticas nos dictan el curso de nuestra vida?, leyes como la ley de “Benford”, la “Sucesión de Fibonacci”, etc. están presentes y no somos conscientes de estos hechos.

Las cosas de la naturaleza son movimientos sincrónicos, armoniosos, perfectos que simplemente hemos ido destruyendo exponencialmente. ¿Hoy me aliento a retornar a la fuente?

Sócrates, en el año 470 a.c. con su sabia frase que reza así, “solo sé que nada se”, murió por las ideas de políticos que lo vieron como una amenaza a su sistema, hoy en 2021 no ha cambiado nada, ¿Por qué?, obviamente la ignorancia ha persistido en todo este tiempo, por esto protegernos a nosotros mismos se ha convertido en una quimera, ¡no es cierto!, solo debemos recurrir a nuestra esencia, quitándole el poder al sistema.

La ignorancia es lo que ha creado el caos antrópico.

Decía Sócrates, “quien hace el mal es porque no conoce el bien”, se requiere consciencia para reconocer la ignorancia y así poder reemplazarla por una forma en que nuestros actos benefician simultáneamente al universo y a ti mismo.

¿Cómo saber aquello que no se?



miércoles, 23 de diciembre de 2020

46- La extinción es inminente


Mi estimado ST mencionó, “ya somos lo que andamos buscando, pero no lo sabemos”, también dijo, “no hemos aprendido a ser humanos”.

La raza humana mutará; esta civilización Internetizada, y al igual que los egipcios, Incas, y dinosaurios, desaparecerá.

La razón más clara de nuestra extinción es el miedo, del miedo nace,  el apego, la arrogancia, la existencia,  nuestros propósitos, etc.

El miedo nos lleva a una visión incorrecta de la realidad, vives una dualidad falsa, habitas en una realidad alterna que requiere mucho esfuerzo mantener.

Este disparate creado por el sistema, adornado y protegido por nosotros mismos, nos lleva a aferrarnos a un ego que asume un bienestar, un futuro, unos logros, a que algo pase; como ser famoso, rico, atractivo,  te encadena al qué dirán, a esa pareja ideal.

Luego nombramos todo como “mío” y declaramos  todo lo “mío” como aquello que nos hará feliz, pero luego de que es “mío”, temes perderlo.

El apego a la existencia crea el miedo al vacío, se reconoce este estado de vacío, cuando sin motivo alguno te sientes aburrido, te sientes solo y de inmediato acudes a tu Smartphone, a las Redes Sociales, a las drogas, o a cualquier cosa externa.

Estamos viviendo siempre en el allá, esto es la extinción.

La aceptación de la impermanencia te puede salvar de ti mismo, la consciencia de que todo está en movimiento, reconocer que al tomar una fotografía de ti mismo, de tus amigos, familia, etc.

No te salvará de tu viaje.

Vivamos en beneficio de nuestro prójimo, de nosotros mismos, de la naturaleza…

Utilicemos palabras que le dan un valor a la vida, vivamos el hecho, decimos, ¡que helado tan rico! y no lo hemos probado aún.

Es muy triste ver llegar a seres humanos a la vida y ser testigo de como se desaprovechan.




viernes, 17 de julio de 2020

45- Mi mentira


Ya Platón, Aristóteles, San Agustín y Kant tenían hipótesis de lo que la mentira significaba; San Agustín decía lo siguiente: “Al veraz y al mentiroso no hay que juzgarles por la verdad o falsedad de las cosas en sí mismas, sino por la intención de su opinión”. 


Mi idea de la mentira radica básicamente en el daño que te haces cuando la aceptas, lo pesada de la carga cuando vives con ella. 


Cuando mentimos y nos entregamos a la mentira, aparecerá de inmediato el ego ayudándonos a ver a la mentira como verdad absoluta.


Ya creada la mentira, ella requiere ser diseñada al estilo película de Hollywood, para este momento ya somos el director de nuestra mentira, por lo tanto, vamos a necesitar un guion, con sus diálogos, escenas, secuencias, y una descripción minuciosa y pormenorizada de lo que los actores deben representar.. 


En este instante se me ocurre recrear los efectos de la “Mentira”, aprender de ella y sus consecuencias, decidí hace tres meses crearme una mentira y experimentar lo que es estar poseído por ella.


Así fue como cree una mentira totalmente mía, no de esas que se encuentran por todas partes, de esas que nos venden en cualquier esquina, de esas que los medios te ofrecen a través de la publicidad.


La idea era demostrarme que mis emociones y acciones están siendo influenciadas por un imaginario, por mis creaciones mentales, en este caso, por una mentira. 

Mi mentira es una verdadera mentira, tal que se asemeja a un martillazo en un dedo, o un baño con agua fría.


La mentira que acabo de crear, parte de un supuesto, de hecho todos los supuestos son mentiras; mi mentira consiste en que me he dicho que “no voy a poder cumplir a cabalidad con una obligación contraída”. 


Quiere decir que conscientemente, me decido a vivir algo inventado, así fue como llegada la noche me fui a dormir con mi mentira. 


Mientras los días pasaban, les cuento que empecé a experimentar que la angustia crecía, que mi mentira me envolvía como un gran abrigo de invierno, ella gozaba atormentandome, diciéndome “no lo lograrás, no hay nada que hacer”. 


Para ese momento yo ya soy mi mentira, aprovechó el estado al que me ha llevado mi mentira, sintiendo en detalle cada reacción de mi cuerpo: tengo taquicardia, el estómago se retuerce, no concilio el sueño, es como estar alcoholizado, no soy yo, me voy perdiendo en mi inconsciencia. 


Siento a mi mentira colgada del cuello, casi se parece a mí exnovia (con todo respeto), me aprieta tanto que respiro con gran dificultad. 


Mi mentira, en su monólogo me dice tantas cosas, que me hace indefenso para encontrar cualquier tipo de solución. 


Ya llevo dos meses sosteniendo la mentira. Mi mente utiliza la mentira, para hacerme creer que viviré en angustia forever y no hay como cambiar este hecho; mientras tanto, en la vida real, veo a la verdad verdadera venir en lontananza, viene amorosa, conscientemente, fraternalmente a hacerme compañía.


Ya pasados casi tres meses, la mentira me acompaña absolutamente en todas mis actividades, aferrada a mí, como pesados grilletes.  


Como esta obra teatral empieza a ser inmanejable, decido finalizar con el experimento, y así salvaguardar mi cuerpo y alma, entonces, miro a mi mentira y le digo: “tú eres mi creación, decido que a partir de este momento ya no existas más”.

Así fue como ya liberado de mi propia invención, cumplí con la vida y volví a mi estado de liviandad. 

Ha sido un gran experimento que me reafirma que yo soy el principio y fin, que yo soy el creador y dueño de todo lo que pasa en mí. 

Increíble que algo inventado por mí, pueda hacerme tanto daño, lo bonito de la experiencia es lo vivido en consciencia y la certeza de lo que soy. 

El experimento requirió de la protección de mi Toroide y de mi Poqpo

Gracias

Mentira: Alimento para el Ego


jueves, 9 de julio de 2020

44- El hormiguero

               

La historia la nombrará y la recordará como la época del “coronavirus”, y nos pusieron en cuarentena, y nos confinaron con nuestros rencores y virtudes, y nos distanciaron, y nos permitieron salir si teníamos perro, y algunos seres humanos se hicieron más conscientes y otros quedaron como hormigas sin reina; mientras esto sucede, recordé mi experiencia con las hormigas.

Acabo de llegar a un lugar donde hay muchas de ellas, es un lugar donde la naturaleza es la reina y todo vive siendo lo que es, ya estoy extasiado.


Mi amigo y dueño me invita a recorrer su finca, es una finca principalmente cafetera, pero también hay sembrados de yuca, frutas y hermosas gallinas que andan libres.


Vamos caminando y me va diciendo que en este preciso momento la finca está siendo invadida por las hormigas y que se encuentra en la tarea de erradicarlas para proteger sus cultivos.


Mi amigo me dice que ellas, las hormigas, son capaces de dejar árboles totalmente desnudos en cuestión de un ya, la fuerza de estas hormigas es descomunal; también aprendí que bajo tierra tienen miles de canales que se comunican entre sí todos los hormigueros, ellos pueden extenderse por kilómetros.


Las hormigas son seres que me gusta observar, lo hago con mucho cariño, admiración, intriga, y respeto .


Ya son las 6:00 a.m. y me levanto con ese sentimiento curioso-investigador que me acelera la alegría, ¡voy a ver las hormigas!.


Ansioso en mi andar y en dirección a los hormigueros, alcanzó a escuchar que desde la cocina me gritan, “¡ya está el desayuno!”, y mi alma de inmediato le recuerda a mi cuerpo lo mágico del desayuno en esta finca, es que mi canal de comunicación cuerpo-alma está siempre activo, mi cuerpo se detiene y deja a las hormigas por un ratico, mi alma sabe que este desayuno tiene ingredientes que me mueven mis sentidos y emociones, todos los ingredientes provienen de la huerta de la finca, del gallinero, ¡que colores! ¡que sabores!, ¡que olores!, huevos acabados de poner, y como de costumbre y habiendo terminado esta ceremonia de alimentar mi cuerpo y alma, “lloré”, lloré de gozo, me siento en estado de gracia por tan sublimes alimentos, le doy mis agradecimientos y bendiciones a “Rosalbita”, la creadora; iluminado, continuo mi camino, salgo al encuentro y experiencia de hoy con las hormigas, pero ya me estoy imaginando y saboreando con la merienda de las 9:00 a.m. un delicioso café, arepa de maíz recién molido y queso, ¡ufff que rico!, yo no me imagino saltando algún momento asignado para comer.


Después de una caminata de 20 minutos llegó al lugar, veo varios hormigueros a mi alrededor, me detengo al lado del abuelo árbol, de seguro tiene cien o más años, es majestuoso, estoy parado y recostado contra el árbol, se me da fácil observar las entradas de los hormigueros y los caminos que conducen a ellos, veo como las hormigas llegan a las hojas de un pequeño árbol y las van cortando con perfección absoluta, son cortes circulares, veo cómo se las echan a cuestas, también puedo ver sus mandíbulas y tenazas, y ocurre algo sublime, puedo escuchar los pasos de las hormigas, las puedo oír caminando, son miles o ¿debería decir con seguridad que son millones?; al rato logró a medias hacerme consciente de la experiencia, la clave para vivir y sentir es no hacerse preguntas que no tienen respuestas; mientras tanto sigo oyendo sus pasos, gracias vida.


De las hormigas solo conozco lo que les estoy contando, solo soy un testigo, súbitamente y en cosa de segundos el cielo se tornó oscuro y la lluvia cubrió todo, corriendo me fui a la casa donde me esperaba ese café mágico preparado en estufa de leña.


¡Qué tormenta!, cae toda el agua guardada por meses de sequía, hermosos truenos, hermosos rayos, hermosa lluvia, me voy a buen paso para mi habitación y me cambio de ropa, ahora visto mi traje de baño, me dispongo disfrutar de la lluvia, es una costumbre que tengo, ¿será porque he vivido en lugares donde llueve a cántaros?, es realmente delicioso sentir como te cubre el agua de lluvia; el agua está fría, pero no tengo frío, qué alegría, y mientras tanto no dejo de pensar en lo que estará pasando con las hormigas.


Al día siguiente me levanto, ya son las 6:00 a.m. desayuno y lloro de nuevo.


Voy donde el abuelo árbol, todo fue arrasado, todo está inundado, me acerco a un hormiguero y veo que está totalmente destruido, muchas hormigas pero no tantas como ayer, siguen en su camino, continúan en su tarea, como si no fueran conscientes del desastre, tienen a cuestas las hojas recién cortadas; pero lo que yo veo es que están perdidas, algunas cerca del hormiguero, pero no logran encontrar la entrada y caminan en círculos, se chocan entre sí, algunas han descargado las hojas a mitad de camino, como creyendo que han llegado a su destino.


Continuará….





jueves, 28 de mayo de 2020

43- Mirador del tiempo

Llamé a esta historia “Mirador del tiempo”, ¿Por qué este nombre?, realmente es el nombre que le di a mi nuevo juguete, y que ahora tengo en mis manos, es un juguete que demuestra con facilidad porque el sistema nos manipula, pero también lo útil que puede ser, lo veo como si fuera un mirador en lo alto de la montaña, casi observo el infinito, observo el allá estando aquí.

Para presentarles mi idea, empiezo contando que de niño y con amorosa facilidad, podía transportarme a estados no terrenales, donde no existía el cansancio, el hambre, el planeta, el tiempo, yo mismo, todo era un juego.

Hoy soy “adulto-niño”, con un juguete fantástico, estos son algunos de sus componentes y características:

 Cámara fotográfica.

 Cámara de video.

 Grabadora de voz y sonidos

 Y muchos más…

A este juguete el sistema lo bautizó, teléfono inteligente; inteligentes se asumen solo los humanos, aunque ellos mismos demuestren lo contrario. 

Un celular, es solo un aparato formado de elementos físico-electro-digitales que reciben órdenes a través de algoritmos, por el momento veo a este aparato como un juguete muy versátil.

Con el “mirador del tiempo”, puedo en un instante congelar el presente, y en el mismo instante ver cómo llega un futurito, y mientras tanto, el presente se descongela yendo hacia el pasado; con mi nuevo juguete me he vuelto coleccionador de pasados, me estoy dando cuenta que el pasado, presente y futuro son tan etéreos como el Bosón de Higgs.

Ellos están a mi disposición.

Al día de hoy ya he tomado miles de fotografías, miles de videos y muchas grabaciones de voz, pero poco a poco me fui dando cuenta que era más que un juguete, a los juguetes los he mirado siempre como un divertido distractor, que cuando cumplen su ciclo, ellos se quedan en estado de hibernación, con el celular es diferente, ya no lo abandono, ni él a mí, me da la sensación de que es una muy buena herramienta con la que puedo aprender muchas cosas.

Miro este aparato y le digo, de hoy en adelante serás mi buen “Sancho”.

El "mirador del tiempo” puede tener muchas formas, en este momento, puede ser el álbum familiar, no como los del pasado, con sus pastas de madera, recuerdo que nos reuníamos con amigos y familiares a tomar las onces, mientras mirábamos las fotografías, que por cierto, eran en blanco y negro, nos divertiamos mucho, lo mejor era que estábamos todos, en familia y las risas me tocaban.

Me estoy viendo cuando tenía dos añitos, ¡que maravilla!, observo que mis ojos siguen mirando de la misma forma, con alegría y asombro por la vida.

Hoy recorro en detalle las fotografías en mi celular y tengo que decir, que no recuerdo nada.

Las fotografías y mucho mas estan todo el tiempo a mi disposición.

En este acto de observación, nació esta idea, esta historia.

Me parece que para el ejercicio de compartir y desarrollar esta idea a través de esta historia, debo moverme en el tiempo lineal,  más en el ahora.

Dando un salto cuántico, ya estoy aquí y en el ahora, con mi celular de última generación, y el álbum fotográfico familiar con pasta de madera, que acomodo cuidadosamente en una repisa, donde hay varios de su misma especie, insisto sobre mi celular, ¡qué maravilla de juguete!

Me sonrió secretamente, cuando pienso que hay quienes sugieren o asumen, que dentro del celular habita todo lo que ven en él, como sí en esta cajita que parece ficción, se guardaran físicamente las fotos, las canciones preferidas, los videos y el ansia por obtener infinitos “likes”.

Cada vez somos más ignorantes.

Con la misma mirada y curiosidad de mis dos añitos, ya descubrí que en el celular hay algo llamado aplicaciones (app = software que resuelve tus necesidades), encuentro una en particular, esta permite grabar no solo mi voz, sino cualquier sonido que se presente en mi entorno, salté de alegría, y desde ese mismo instante dejé de tomar notas en conferencias, eventos, charlas, etc., acto seguido, grabé cuanta vaina se me atravesó, así soy yo, un niño con un juguete nuevo, ¡guau!, me sentí como si estuviera en el Enterprise, con el capitán Kirk y el Sr. Spock, pude darme cuenta que realmente podía observar el pasado desde el ahora y el aquí, podía ver el allá.

Y así fue como fui descubriendo con este juguete un sinfín de juegos, otras “apps” que estaban a mi disposición, a un click, encontré que además de grabar sonidos, podía tomar videos de las mismas conferencias, eventos, charlas, etc., y cuando lo hice, realmente la sensación fue única, indescriptible, al rato ya estaba viendo los videos con emoción trémula, fue como abrir una ventana y observar el allá, realmente estaba alucinando, estar en el aquí, viviendo el allá.

Este juguete me permitía ver, escuchar, observar el pasado, repitiendo, repitiendo, repitiendo, adelantando, atrasando, deteniendo cada instante, sin ningún tipo de restricción, también podía ver el video a velocidad lenta o rápida, acabo de descubrir que también puedo editarlos, pero decidí calmar mi alegre ansiedad, he ir poco a poco, ¡Ufff!

Tengo que mencionar cariñosamente que los libros, revistas, y similares son juguetes que me transportan también (estoy hablando de aquellos que te dejan ir y venir).

En 1979 había hecho grabaciones con mi walkman, pero la experiencia no fue consciente, pero en esta ocasión, pasó algo sublime, ¡oh sorpresa!, escuché mi voz por primera vez de forma consciente, y me dije, ¿Quién es este?, igualmente pasó, cuando me vi en mi primer video.

En ese instante todo cambió, me vi, me escuché y me reconocí. Ahora veo con más claridad mi estado de solitud.

Esta experiencia no solo la forman imágenes, palabras y hechos, también está lo que no veo, lo que no se, tendría que escribir un libro, de esos de más de mil páginas.

Fue un renacer, comencé a ver y sentir de otra forma, claro que también vi a otros, a familiares, a amigos, lugares, hasta políticos en lo que llamamos redes sociales. Los vi diciendo y haciendo cosas.

Mi observación me llevó a cambios en mi entonación de voz, en mis palabras, en mis gestos, en mi actitud, empecé a escucharme, a quererme más, a ser testigo; qué gozo, qué liviandad.

La experiencia me ofrece vivir y reconocer los cambios.

Agradecido

Por favor ten  un muy buen y adecuado uso de tu celular, que no te esclavice.


miércoles, 13 de mayo de 2020

42- ¿Por qué sigues lo que sigues?

  • ¿Eres un seguidor en un mundo de seguidores?
  • ¿Sigues una religión?
  • ¿Sigues al amigo?
  • ¿Sigues la serie?
  • ¿Sigues el último modelo de algo?
  • ¿Sigues la nueva tendencia?
  • ¿Sigues al influenciador?
  • ¿Sigues a algún personaje?
  • ¿Sigues al pastor de barrio?
  • ¿Sigues al bestseller?
  • ¿Sigues un partido político?
  • ¿Sigues al político redundante-mente sofista?
  • ¿Sigues con fanatismo algún deporte?
  • ¿Sigues a un chef?
  • ¿Sigues una moda?
  • ¿Sigues un imaginario?
  • ¿Sigues a los que siguen?
  • ¿Sigues y eres IA?

Hace unos días entrevistaron a una persona que tiene seguidores y que a su vez él sigue a un ser superior, y dijo: “he decidido dejar de seguir y pertenecer a esta institución donde siguen a este ser superior, para seguirlo por mi propia cuenta y sin intermediarios”, acto seguido, confesó que ahora que no está en dicha institución, acaba de descubrir que hay que pagar con dinero por las cosas como: los servicios públicos, la administración del edificio, la alimentación, el vestuario, la invitación a la amiga, etc. mejor dicho; que desde el mismo instante que tomó dicha decisión, tendría que conseguir el pan con el sudor de su frente o mirar cómo logra que sus seguidores lo hagan por él.

En la tarde salió y se compró un reloj, auspiciado por sus seguidores, quienes a su vez le pagaron las correspondientes indulgencias.

Si sigues algo externo, tenlo por seguro que tendrás que pagar por eso y el precio será exagerado.

La pausa.

miércoles, 6 de mayo de 2020

41- Me siento atacada por tus palabras

Ego vs Consciencia

Nos pusimos de acuerdo para tomar un tentempié, aclaro que lo hicimos en un café francés, donde el chef la saludó de beso en la mejillas, “baiser sur les joues”, como se diría en francés, nos sentamos y empezamos mirándonos con amor intenso, como cuando éramos unos adolescentes, unos bellos cachorritos que corríamos, saltábamos, reíamos y no teníamos idea por qué ni, para qué, pero era energía pura y desbordante.

Ella me cuenta de su viaje por África, de su estadía en el país donde nació la raza humana, acto seguido me muestra sus maravillosas fotografías, donde ella sobresale como diosa entre tribus y paisajes milenarios, yo la observo y la vuelvo a observar, la escaneo detalladamente, mientras tanto aparece, obvio que sin invitación, mi pasado sentado a mi lado queriendo pedir un café, con uno de estos panecillos franceses, porque el pasado no existe como todos creemos, el pasado siempre está presente para cuando lo quieras utilizar.

En este momento el pasado me pasa el brazo por el hombro y la miramos en silencio, con atención lejana, como perrito velando por un bocado, ella es una mujer muy atractiva, hermosa.

Yo que suelo distraerme con facilidad, o debería decir que rara vez pongo atención, comienzo un diálogo con mi pasado y empiezo a dibujar mi opinión de este presente con ella, ella me recomienda un pastel francés y yo asiento imaginándolo deliciosamente, mientras tanto el pasado me dice que mejor sería un tamal con chocolate y queso, pues ya se asoma el hambre, en ese mismo instante aparece la mesera trayéndonos el café y el pastel, y el pasado algo indignado me da su opinión, pues el tamaño del pastel es ni más ni menos muy similar a una degustación de supermercado, de seguro me lo comería de un solo tajo, dice, ¿pero quedaría mal visto?, me río de mis íntimas ocurrencias con mi pasado, hasta me llego a preguntar, ¿Qué hago allí?

Bueno, ya de regreso de mi viaje imaginario en compañía de mi pasado y le digo a ella que el café y el pastel están suculentos, y en verdad estaban muy en su punto,  esperando que no se haya dado cuenta que no he estado presente por los últimos 10 a 15 minutos, en mi elucubración aparecieron opiniones en las que se cree que ella puede estar hecha del mismo elemento que la realeza o de algún elemento con forma de un contenido seudológico fantástico.

Atrevidamente, pero con una supuesta autorización dada por nuestra persistente amistad, y como bestia acechando a su presa, le lanzo un sartal de opiniones que nada que ver con la historia africana, pero sí, acumuladas y almacenadas en vivos encuentros. 

Acto seguido, ella con ese rostro de eterna juventud, me mira y me dice; “siempre que me hablas me siento atacada por tus palabras”, y yo quedo como cuando uno cree que ya enganchó con el tema de la película, pero en ese preciso momento sale un letrero en la pantalla que dice, “Fin”.

Mi pasado me quita el brazo del hombro, como diciendo eso no es conmigo, se toma el último sorbo de café y desaparece, pedimos la cuenta y la llevo a su apartamento localizado en "Sur les hauteurs d'Orli". 

Ya de regreso a mi apartamento me digo, ¿Qué pasó?, y mientras tanto no dejo de reírme de lo bonita e inesperada que es la vida, inesperada por no saberla abrazar. 

Que gran regalo me acaba de dar la vida, recibo con alegría el testimonio de mi amiga y de inmediato me invito a la reflexión. 

En mi soliloquio canalizo un pensamiento; que las ideas no tienen dueños, son entes transformadores, una idea no tiene el poder de atacar a nadie en sí misma, la idea es huérfana de ego.

Las opiniones por el contrario si tienen un dueño implícito, y ese dueño se cree dueño en sí, aunque se le haya implantado la tal opinión en una propaganda o noticiero de televisión.  

Acabo de ver y sentir que mi estimada amiga se sintió atacada con toda razón por mi opinión, porque se la entregué como verdad absoluta, y en ese estado, nunca vi a mi amiga, solo vi mi opinión, solo se la entregué como si fuera una carta certificada, un mensajero sin mensaje. 

Doy gracias porque mi alma se regocija de que el personaje que entregó esa opinión ya se transformó, y ya no se irá de viaje mientras tiene la oportunidad divina de compartir con otro ser.

No soy dueño de ninguna opinión, ni de absolutamente nada.

Procuraré compartir  ideas para ser transformadas para bien de todos, toditos.

Nunca más distraído.

Gracias a los que escuchan, abrazos.

 

 


71- Paradoja Poética

                                                              En un constante efímero , una paradoja poética o filosófica, lo único que per...

Que el Sistema no te manipule