domingo, 19 de marzo de 2023

63- Pablito 90


Don Pablo, sí señor, “Don”, como si fuéramos de la realeza española o súbditos de la misma, así nos ha obligado la norma desde que me conozco, o mejor, desde que llegué a este planeta, dirigirme a personas mayores, etc., debe tener esta connotación.

A un personaje con un inconsciente complejo de superioridad, se le ocurrió escribir una cartilla o manual de urbanidad, y fuimos tan ignorantes, que nos obligamos a seguirla para aparentar buenos modales y así es con todo.

Ha habido muchos personajes con las mismas ínfulas que han aterrizado en este planeta, no se les puede señalar o culpar de ninguna manera por sus actos, pero que sí, nos han hecho el paso por esta tierra, algo tormentosa, ¡de seguro que sí!

Volviendo a Pablito, lo conocí gracias a mis andares, Pablito cumplió 90 años como terrícola, las primera palabras que me dirigió venían precedidas por la palabra, “Don”, y así fue como tertuliando me narró que a punta de castigos le tatuaron el “MANUAL DE URBANIDAD Y BUENAS MANERAS DE CARREÑO”.

Pablito y yo en este mismo instante logramos comunicarnos naturalmente y sin tatuajes.

Fuimos a almorzar y disfrutamos sin seguir las normas de urbanidad dictadas en 1853 por dicho manual, nos divertimos y disfrutamos de los alimentos de forma alegremente saludable.

Pablito es una persona de campo, de esos miles que a las 4 de la madrugada ya están ordeñando, sembrando o recogiendo la cosecha, me cuenta que se iba descalzo al pueblo con sus zapatos nuevos en la mochila, para que no se le gastaran, ya en la tienda de pueblo se los ponía, mientras tanto los mayores le ofrecían una cervecita y aunque solo tenía 10 añitos, los mayores lo trataban como un hombre, así creció Pablito.

Con Pablito caminamos hasta el pueblo, donde lo esperan sus amigos en “El Pingüino”, así se llama el punto de encuentro, donde goza degustando unas cuantas “politas” como suele llamarse coloquialmente a la cerveza.

Él con sus noventa y yo con los míos.

Pablito tiene un lindo ritual, pide su cerveza y el mesero que ya lo conoce, junto con la cerveza le traen un tenedor, y con la habilidad que adquirió desde niño, destapa la cerveza haciendo palanca, con el tenedor y el dedo índice de su mano izquierda, lo dejo tertuliando con sus amigos y voy a recorrer el pueblo, el pueblo es bonito y sencillamente cálido, casi puedo asegurar que todos se conocen y se llaman por su nombre de pila o apodos.

Ya caminando de regreso a la casa de Pablito, él, inmaculado, impoluto, con paso firme, me va narrando sus historias, el afán, ni ronda por los alrededores, podemos escuchar como crujen las hojas secas que vamos pisando en el camino, recorremos un par de kilómetros, el calor nos abraza, pero ni una gota de sudor.

A sus 90 y con historias enmarcadas en el manual de urbanidad, que no le han permitido reconocer el presente, vamos caminando y programando un nuevo reencuentro para mañana en "El Pingüino”.

Ya han pasado unos meses que no nos vemos, él, en su casa de campo y yo en la ciudad.

Me acaban de contar que a Pablito, a sus 90 años, sus hijos lo llevaron al médico, y como era lógicamente absurdo, el Dr. le prohibió la “polita”, la cerveza y la tertulia en "El Pingüino”, ahora solo toma un sin número de medicamentos, a las 6 y a las 9 de la mañana, a las 12 del mediodía, 9 y 11 de la noche.

Gracias Pablito.

Buen viaje

domingo, 5 de marzo de 2023

62- Vacuidad

 


Cada palabra de cualquier idioma, dialecto, lenguaje, etc. tiene en si misma tantos significados como personas las utilizan.

Yo veo las palabras como simples envases,  en los cuales cada quien que los usa, les introduce lo que quieran, por fuera se ven aparentemente iguales pero al digerirlas saben diferente.

Puede ser el caso simple de la palabra “árbol”, en inglés “tree”, en francés “arbre”, en Quechua “sacha”, en alemán “baum”, por no mencionar aquellos idiomas o lenguas que usan caracteres diferentes a las lenguas romances, etc.

En este contexto no he mencionado como ve, siente o define la palabra "árbol", un indígena amazónico, un esquimal, un habitante del desierto del Sahara, un neoyorquino, o un carpintero.

El latín con su origen Romano es solo una pequeña variante de la forma de comunicación actual, hay dialectos y formas de expresión que nacen exponencialmente a cada instante, como nubes aparecen en el cielo.

En esta era digital, se inventaron los emoticones, pero en este momento no hay caso mencionarlos a no ser que exista un origen etimológico en latín o griego y nos de curiosidad conceptual.

En fin, les cuento que encontré para mí una palabra que me ayuda en el día a día contra el stress, si señores, ella se llama bellamente, VACUIDAD.

Vacuidad: Adjetivo. Que no contiene nada; sin cosas u objetos.

Esta es la definición de un diccionario adquirido en la librería de la esquina, también hay un significado para la psicología, la biblia, el budismo o Wikipedia.

Vacuidad en WikipediaLa vaciedad en un modo de percepción, una forma de ver la experiencia. No agrega nada ni quita nada a los datos de los eventos físicos y mentales. Mira los eventos en la mente y los sentidos sin pensar en si hay algo detrás de ellos.

Yo decidí embotellar, envasar la palabra Vacuidad en la idea Ochiwuwai, que en sí es: no juzgar, no conceptualizar, no suponer, no asumir, dejar que fluya.

Porque cuando yo le dije a alguien, “nos vemos más tarde” y ya me ocurrió, pasaron 9 años para que fuera un hecho.

O cuando alguien te dice, “te quiero”, no sabrás para qué.

Amigos, las palabras también pueden contener olores, sonidos, emociones, tamaños, fuerzas, historias, que en primera instancia solo le pertenecen a quien las dice.

Conversemos contando el significado endémico de nuestras palabras.

Vivir en Vacuidad.

Abrazos



martes, 31 de enero de 2023

61- Origami

 


Un día en el colegio, cursando el tercero de primaria, viviendo esa época en que todo es juego, correr con los amigos, reírnos sin una razón, abrazarnos sin una razón,  tener un mejor amigo, todavía ignorantes con sensibilidad y liviandad absoluta, felices...

Mi compañero de pupitre, con amable espontaneidad me muestra un papel, acto seguido, arma de la nada una linda paloma a la cual, si le tirabas de la cola, se le movían  simultáneamente las alas, solo bastó una vez, para que hoy,  ¿no sé de dónde?, ¿ni cómo?,  puedo repetir esa misma acción  y armar miles de palomas, hasta con los ojos cerrados.

De esta habilidad manual Nacen preguntas, y gracias a gratas conversaciones  con un monje budista (conversaciones algunas sin palabras) y con mi amigo chamán del profundo Amazonas, que me dicen con cariño, mi estimado amigo, vívelo y aliméntate sin conceptualizar.

Ahora todo va más allá del conceptualizado gozo terrenal…

Agradecimiento a mis amadas amigas que me tienen pillado y me siguen sigilosamente, pero a distancia (por si acaso), son tan especiales que hasta me acaban de regalar un libro especializado de figuras de Origami, el libro no solo te enseña técnicas y formas, trae también lindos recordatorios como este: “Continuamente nos esforzamos por llegar lo antes posible al próximo control y rara vez saboreamos el presente. No es otra cosa que tener plena conciencia de nuestros pensamientos, nuestras sensaciones y nuestro entorno a cada instante”.

Yo estoy entrenándome para estar atento a los latidos de mi corazón (estar presente en la vacuidad), y mientras tanto a ese ritmo, nacen figuras de papel con alma, así como está escrito en este manual de vida: “Cuando más medites sobre buenos pensamientos, mejor será tu mundo, y el mundo en general (Confucio)”.

El Origami te lleva de la mano a tu amor propio.

Gracias Amigas de caminatas

Tantas señales que te ayudan a vivir liviano y que con frecuencia ni las vemos.

Gracias y agradecido con mi amigo y compañero de primaria, de pupitre.

lunes, 2 de enero de 2023

60- Devenires


Ese cerro en el horizonte parece una pirámide

Un edificio quedó a medio construir.

Paseando su perro y hablándole.

Tomando jugo de naranja en la esquina del parque.

Muchos comprando licores y cervezas.

¡Limones!, ¡limones!, grita.

La luz del semáforo en amarillo y tocando la bocina.

Luciendo su kurta y su dhoti, un devoto Hare Krishna va caminando.

El aguacate no está maduro y el almuerzo servido.

El paseador de perros los calma con una mirada, son como 20, ellos también lo miran.

Devolvió su pedido por las cebollas y exigió la devolución de su dinero.

Fallecen famosos y los que no también.


En el salón de belleza hay afán.

El pan está recién hecho y huele a llévame.

Se oye un harpsichord, abrazo mi violín.

Los recuerdos salen a dar su paseo, ya son autónomos e independientes.

Sube el salario mínimo, las empanadas están más chiquitas.

No le dan el café que solicitó, le faltó un céntimo.

Las puertas de la tienda ahora abren automáticamente.

Hay un cuidador de carros en la calle.

No hay fila en el banco, hace sus pagos.

Rediseñaron el empaque, pero la calidad de los productos en las mismas.

Va en su patineta eléctrica, se ve libre, liviano y alegre.

Sigue y sigue…

sábado, 31 de diciembre de 2022

59- Delete forever



He arropado la idea de no guardar nada (apegos), en especial y específicamente cosas materiales, lo que habitaba en cajones desde hace unos ratos largos, lo he ido regalando, donando, etc.

Si no le doy poder a las cosas para que a su vez no me manipulen, si no le doy poder a todo lo que me rodea, a lo que existe y a lo que no, entonces posiblemente estoy en gracia.

Es una gran oportunidad para hacer un giro y dejarme abrazar de la vida y vivir en liviandad.

Todo lo que es y no es, tiene una existencia efímera, humana, transitoria, como cualquier Bosôn de Higgs.

Posiblemente estoy viviendo un estado de excitación de vida sin saberlo, y aunque no necesito para comprobar este estado, un “hadron collider” moviéndose en zeptosegundianos, ya siento como fluye mi vida a través de la vida misma.

Guardar apegos con todos sus sinónimos, es una acción muy pesada, cargas que ignorantemente aceptas, que impone un sistema que nos destruye (sistema: somos nosotros mismos),  “todos y todo estamos en estado egoico”, en este sin sentido terrícola, es la ola que viene, llega y se transforma sin importar lo que el sistema dicte.

¿Entonces?

martes, 1 de noviembre de 2022

58- Reprogramándonos

Mi gran amigo me dirigió esta frase:  “los mejores momentos de mi vida los pasé en...”, refiriéndose a un suceso ocurrido hace más de 40 años, yo solo hice la siguiente observación, “mi mejor momento es ahora”, y agradecí  el hecho de tener la capacidad de escuchar, en especial a mí mismo (sin creérmelo), al escuchar está aparente realidad inefable, "escuchar sin conceptualizar", solo vibrando; aunque parece sencillo decirlo, en la práctica requiere de habilidades obtenidas en la reprogramación, en el reandar el camino alivianando la carga, para observar el resultado.

Llegamos sin saber absolutamente nada o es lo que nos han hecho creer desde la construcción hecha por los antepasados y reforzada por esa inercia zombi, que después de siglos de existencia humana, mantenemos orgullosamente este caos reinante, donde lo que aparentemente te salva, te está matando, las emociones artificiales nos dominan.

Miedo absoluto a vivir.

¿Y qué es vivir?

No lo sé (que fluya, que nos sintamos en liviandad...), pero sospecho desde mi ignorancia, que no es en lo que andamos, no es la acumulación de objetos o de éxitos ficticios y efímeros.

El sistema creó el consumo y luego alguien que está  en estado de inmortalidad, amante del dinero, se percató  que todos queremos tenerlo todo y que en el consumo acumulativo, observó astutamente una forma de obtener dinero basado en el apego, en el miedo, hoy a este emprendimiento lo llamaremos "mini bodegas".

Ahora tienes donde almacenar tus miedos, allí guardarás esas cosas que en el mismo instante que las compraste (ese día en el centro comercial), no iban a servirte para nada, porque en eso se basa este sistema, siempre está saliendo un nuevo modelo.

Así fue como me explicó un conocido, cuando le pregunté, ¿Por qué usas esa marca de reloj? Y me respondió,  es que me da prestigio" y mientras tanto ya hay un nuevo modelo que promocionan con la imagen de su héroe, no es la cultura, es la incultura de lo externo, del miedo.

Nunca es suficiente, adicionalmente generan un apego egoico y prefieren almacenar en el armario, en los cajones de la casa, en el depósito del apartamento, en  la casa de los amigos, con familiares, en la oficina, hasta que conocen las "Mini Bodegas".

Se inventan una magnífica razón para que ese trofeo que ganaron por habilidades que hoy ni recuerdan (siempre he pensado que los trofeos son ilusiones y que el premio debería ser en su lugar,  una invitación a comer), lo usual es que muchas cosas (miedos) reposarán en algún lugar que nunca se volverán a mirar, pero que son muy importantes, así es como un alguien tuvo la genialidad de crear las “Mini Bodegas” y los llenan de trofeos.

Hoy el dueño de las "Mini Bodegas" es millonario a costa de esta angustia, mientras el arrastra las propias

¡Qué gran idea!,

Y  de esta manera insaciable, se siguen cargando de cosas, de miedos,  que se convierten en la ilusoria razón de su felicidad, así es como la extinción va teniendo un sentido sin sentido.

Todos vemos de forma única, la invitación es que de forma única, nos dirijamos en silencio, con  amor y respeto hacia nosotros mismos.

Acompañados de esa impermanencia que enamora.

Sugerencia, no le cuentes a nadie de tu renacer, ellos simplemente te dirán, ¡cómo has cambiado!

No somos dueños de nada…

¿Qué valor puede tener el álbum de Panini, y de qué forma contribuye a tu vida?



sábado, 8 de octubre de 2022

57- Hablar contigo es como hablarle a la pared


Parece ficción, pero es lo que hacen millones basados en un supuesto, hay un lugar en esta hermosa tierra, donde a alguien se le ocurrió decir: “esta es una pared sagrada”; a ese lugar van en romería, literalmente a hablarle a una pared, aunque yo sugiero la idea de que todo es energía y por lo tanto vida, y posiblemente todo lo que existe en esta tierra tiene su forma especial y única de vida, entonces tendría algún sentido hablarle a la pared, ¿me faltaría saber si ella les responde?

No todos tenemos la habilidad de comunicarnos a estos niveles (hablar con paredes, ríos, etc.), no porque no tengamos las capacidades para hacerlo, sino porque se nos ha castrado, mutilado estos poderosos sentido innatos.

No sé de dónde viene el dicho “hablar contigo, es como hablarle a la pared”, y ocurre con frecuencia obsesiva cuando me reúno en la cafetería con personas cercanas (amigos), supuestamente a conversar (conversar: en latín significa “vivir, dar vueltas, en compañía, acción y efecto de reunirse a dar vuelta”), conversar tiene un sabor a compañerismo, reuniéndonos a exponer nuestros diferentes puntos de vista y posiblemente cambiar el nuestro o el de los demás.

Además, compartir y conversar nos da la oportunidad de crecer en nuestro interior y tiene la sublime propiedad de ir eliminando o transformando el ego.

Les comenté a mis amigos que en un alto porcentaje, no conversamos, estamos es hablando con paredes.

Hoy muy atrevidamente les dije a estos tres amigos con los que me reúno diariamente a tomar cafecito, y la razón de mi atrevimiento, es mi sospecha que viene en crescendo, de que ninguno de ellos me escucha, en cosa de segundos pude comprobar que efectivamente ninguno escuchaba, ni siquiera con ellos mismos, y sí que menos, creer que existe el presente, o la razón o propósito de conversar.

Al formularles con tono firme, la siguiente afirmación “hablar con ustedes es como hablar con la pared”, ¿adivinen cuál fue la respuesta?...

En coro y al unísono me respondieron:
  • Mañana recojo el automóvil nuevo que compré.
  • Parece que esta tarde llueve.
  • Mi amante no me quiere ver mientras se solucione la guerra de Ucrania.
Claro que minutos antes ya les habían lanzado una de mis ocurrentes observaciones “ustedes solo hablan en pasado o en futuro” y de inmediato los invité a hablar en presente, acto siguiente, quedaron como estatuas greco romanas, por no decir que en “Paredes”, aunque decir esto sea una redundancia.

Para el homo sapiens no es común, ni natural hablar en presente.

Todo indica que estamos en la era “del muro, de la pared, de la red social, etc.”

¿Cómo salir de este laberinto, si somos el laberinto?

Un laberinto sin salida construido por un sistema que “auto fallece”

Obvio que si tenemos la posibilidad…

Hace un ratico fui felizmente testigo de cómo una pared que conozco ya hace rato, me agradeció de regresarle a la vida convirtiéndola en un ser con emociones, con consciencia, con vida.

Gracias


jueves, 29 de septiembre de 2022

56- Fueron los limones

La siguiente historia no es ficción y es prueba que el Ego existe; y existe simplemente porque lo he creado yo y auspiciado por este sistema, quiere decir que el Ego es real  mientras siga viendo nubes con forma de elefantes,  y para colmo nos ayuda interesadamente  un sistema de creencias, que también es una invención,  actuando como un vendedor que requiere la venta para poder cumplir la meta impuesta, aunque no sepa para qué.

En mi vecindario se vive un ambiente muy agradable, especialmente por la cantidad de parques y naturaleza que lo alimentan.

Todos los días y en especial en las mañanas muchos vecinos y de seguro también visitantes, salen a realizar actividades físico espirituales, unos caminan, otros pasean sus mascotas  con la excusa orgullosa de mencionar las habilidades y personalidad de sus perros y así establecer conversaciones  que se repiten a diario, mientras tanto sus amos les van hablando a sus mascotas como esperando su participación en la conversación, diciendo frases como, ¿cierto que si  ”Tobi”?, pero los perritos solo quieren olerse la cola entre sí o salir corriendo detrás de una pelota.

Hay múltiple variedad de visitantes, algunos se sientan cerca al árbol con mejor sombra, puede ser a leer, descansar, o simplemente a nutrirse del movimiento, a su vez están los que practican un deporte como el tenis de campo, trotar, basquetbol, futbol o muchas otras actividades.

Ernesto, es un buen conversador, saluda a todo el que pasa, él tiene en la esquina su venta de jugo de naranja recién exprimido a muy buen precio, el olor a naranja nos  invita, además las personas mientras se toman el jugo, hablan con él del estado del tiempo o de como todo se ha encarecido, al mismo tiempo la mascota bebe agua de un bebedero dispuesto por Ernesto para este propósito.

Por allá, se oye el que dirige un grupo de aeróbicos al ritmo del reguetón de moda, es realmente muy colorido y ameno.

Así fue como en medio de este paisaje que conocí a Dionicio, hoy es mi proveedor de limones, lo oigo gritar desde mi apartamento, ¡limonessss!, ¡limonessss!, ¡limonessss!.

Él tiene una particularidad, le falta una pierna y aunque en nuestras tertulias de parque, mencionó que en el vecindario recaudaron fondos y le obsequiaron una prótesis, él prefiere hacer su recorrido utilizando muletas.

Todos los días llega al barrio con 50 kilos de limones al hombro, independiente del estado meteorológico, él sagradamente hace su recorrido.

La primera vez que le compré el ataito de limones, le pregunté el precio y me dijo, son $2.500, pero como acostumbro a actuar en casos similares, le respondí con alegría, ¿y no me los dejarías en $3.000?

Hace ya rato tengo esta costumbre y la persona a quien le respondo de esta forma, siempre se sorprende y demora un ratico en reaccionar, por último sus ojos y facciones demuestran agradecimiento.

Un día Dionicio me preguntó que si no tenía unos zapaticos que le pudiera regalar, aquí es cuando realmente nace este relato; de repente apareció de la nada el señor “Ego” haciendo preguntas y armando conjeturas nada racionales, nada de extrañar del señor Ego.

El Ego me dice, ¿Cómo para que zapatos si solo tiene una sola pierna?

No hubo necesidad de materializar la respuesta y Dionicio leyendo ese estado Egoico, respondió, tan pronto como utilice la prótesis.

El Ego siempre está atento para crear controversia y caos, acto seguido le respondí , ¡claro que si mi estimado Dionicio!, vamos por ellos a mi apartamento, emprendimos el camino y mientras tanto el Ego continuaba hablando y preguntando, ¿y cuáles zapatos son los que vas a regalar?, le respondí con absoluta certeza, los Adidas azules especiales para trotar, el “Ego” como de costumbre, impetuoso y arrogante, dictando su exigencia, como cuando la pareja te pide que le envíes un par de besitos por teléfono, en el mismo instante que estas en medio de una reunión de gerencia, ¿esos no son los tenis que te costaron un dineral?, ¡pero si están nuevos!, el ego siguió en su absurda idea hasta que no lo oí mas.

Llegué al apartamento y subí las escaleras corriendo y con amable decisión tomé los tenis Adidas (no es publicidad, es parte del simbolismo), mientas tanto el Ego había quedado rezagado en el primer piso, ya de regreso y en el momento que le estoy entregando a Dionicio los tenis,  el ego se cuela y hace que cierre firmemente la mano y por instantes me niegue a entregarlos, como queriendo decir, es tu última oportunidad, pero como estoy en la firme y  consciente tarea de domesticar al Ego para que solo sea un elemento a mi entero servicio.

En fracción de milésimas de tiempo, Dionicio ya había guardado el par de tenis en su mochila y me estaba ofreciendo las gracias estrechándome la mano.

Pasados 3 días nos encontramos de nuevo con Dionisio y llevaba el tenis puesto en  su pie, amablemente me describió lo cómodo que era y mientras tanto, me hacía entrega de los limones de $3.000.

Acto seguido le ofrecí unas botas de cuero marca “Diesel” (no es publicidad, es puro simbolismo hilarante) y mientras tanto el Ego se mantenía postrado a mis pies, mirándome como perrito que acaba de aprender a dar la patita, esperando un cariñito del amo.

Hoy obsequié comodidad a Dionicio, pero para los Egos, representa únicamente un valor material, el de ostentar un imaginario.  

En cambio, Dionicio y yo reunidos por la vida en un instante en que ambos experimentamos un mutuo estadio de vacuidad.

Ya caminando de regreso a mi apartamento voy agradeciendo a la vida su sabia y amorosa compañía, que siembre me invita a la reflexión consciente.

Si todo es producto de nuestra creación, ¿por qué no lo creamos para beneficio de todos, toditos?

Gracias, 


                                                                                             

71- Paradoja Poética

                                                              En un constante efímero , una paradoja poética o filosófica, lo único que per...

Que el Sistema no te manipule